lunes, 13 de abril de 2015

Juegos



    En la actualidad, los juguetes electrónicos son los grandes dominadores en las preferencias de los niños a la hora de divertirse, aunque alguna vez los que son más mayores han jugado a “juegos más tradicionales”: la pelota, los dados, la peonza…

   ¿Alguien se ha parado a pensar con qué se divertían los niños hace 2.000 años?, pues con juegos a los que hemos jugado alguna vez.

    Canicas: el más popular. Hechas con barro cocido o piedrecitas redondas en ocasiones dibujadas. Incluso algunas canicas de esa época eran hechas de vidrio transparente, obtenido del sílice y cenizas.





    Tabas: hueso de las patas de cordero, oveja o cabra, generalmente el talón, con seis caras, de las cuales solo se cuentan cuatro, las que son iguales. En el juego se emplean de tres a cuatro tabas. Los niños de familias pudientes usaban piezas de marfil o cristal, semejantes a los huesecillos. Las reglas del juego eran similares a las de los dados siendo la mejor tirada la venus y, la peor (cada cara diferente), canis.





    Dados: cubitos de huesos, marfil, madera o mármol con un número, del uno al seis, impreso en cada lado. Se utilizaban dos o tres dados venciendo el que sacaba  un seis en todos los dados. Para tener suerte en la jugada solían invocar a una divinidad o pronunciaban el nombre de la mujer que amaban.






    El ephedrismo: consistía en golpear con un accesorio un objeto clavado en el suelo debiendo, el perdedor. Además, tenían que llevar sobre sus hombros con los ojos tapados al ganador hasta una meta.

    La morra: similar a los “chinos”, debiendo adivinar cuántos dedos sacaría el contrario.

    La peonza: hecha de madera de bog, tenía gran aceptación entre los niños.

    El aro: de diferentes tamaños según las edades. En ocasiones con cascabeles que sonaban al rodar.



    La gallina ciega, el escondite.

Otros menos populares:

    Cara o cruz: tiraban una moneda al aire y elegían de qué lado caería. En un lado aparecía grabada la cabeza de “Jano” y en el otro una nave.

    Pares o nones: encerrando en su puño piedrecitas o pajas.

   La mosca de bronce: vendando los ojos al niño y gritando “yo cazaré a la mosca de bronce”. El resto respondía diciendo “tú la cazarás pero no la atraparás”. Entonces los niños corren hasta que es atrapado uno de ellos.

   Mormolycion: equivalente a dar sustos con una máscara en la cara.

Juegos de mesa

   Latrunculi: jugado sobre un tablero cuadrado y guijarros, similar al ajedrez o a las damas.



    Ludus duodecim litterarum: tablero de tres filas y doce espacios donde se movían unas fichas según unas normas, la tabula, el tres en raya...


Juegos de azar

    Los preferidos de los romanos, llegaban a apostar grandes cantidades de dinero. Además de dinero se jugaban joyas, objetos preciosos…

Actividades

      Después de explicar la teoría, se realizarán en clase algunos de los juegos romanos expuesto anteriormente, con el fin de que se den cuenta cómo jugaban en esa época. 
      Los juegos se podrán realizar en grupos, por parejas o individualmente.

     El primero que se llevará a cabo será la morra, ya que hoy en día en algunos lugares se juega. El material empleado puede ser, trozos pequeños de papel, piedras pequeñas, etc. Se jugará por parejas y se hará un pequeño torneo.

      Seguidamente, se realizará el juego de los dados, pero éstos serán confeccionados por cada uno de los alumnos/as con plastilina, para que cada uno tenga los suyos propios.



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